Adolescentes poco cariñosos

adolescentes poco cariñosos

Adolescentes poco cariñosos

 

A muchos padres, madres, tíos, abuelos, adultos que tienen un adolescente en casa, uno de los aspectos que más les entristece es cuando tienen en casa a adolescentes poco cariñosos.

Cuando son pequeños, los hijos o hijas suelen ser cariñosos, afectuosos, y muestran que necesitan a sus padres. Pero esto cambia durante la etapa de la adolescencia.

Pero es importante tener claro que cuando un adolescente se comporta de un modo poco cariñoso, arisco, incluso evitativo, no lo hace para hacer daño. No lo hace adrede para fastidiar ni para herir a sus familiares.

En la mayoría de los casos, la poca muestra de afecto en los adolescentes suele ser una fase más en esta etapa. Y obviamente, no todos los adolescentes van a externalizar del mismo modo sus emociones ni van a tener el mismo comportamiento frente sus familiares.

Cada chico o chica adolescente vive sus cambios y sus emociones de un modo distinto. Pero son reacciones habituales en la adolescencia por la búsqueda de independencia de los adultos, esa búsqueda de intimidad y de autonomía sin los adultos. Es como si quisieran mostrar que “ya no son niños/as” y que “ya no necesitan a sus padres/madres”.

Pero lejos de la realidad, los adolescentes siguen queriendo a sus adultos referentes, aunque no lo reconozcan, y los siguen necesitando, mucho, aunque se comporten como adolescentes poco cariñosos.

adolescentes poco cariñosos

Cómo actuar ante adolescentes poco cariñosos

Entonces, el modo de actuar de un adulto ante estos adecentes poco cariñosos es:

  • Respetar su espacio. Si tu hijo o hija reclama espacio, reclama intimidad, déjale a su aire. Es normal que reclamen independencia a esa edad, quieren experimentar por sí mismos y ponerse a prueba ante la vida sin los adultos. La figura del adulto con un hijo de esa edad es supervisar, no estar encima todo el día.
  • No fuerces las muestras de cariño. Puedes verbalizarle que echas de menos sus abrazos o sus besos, incluso puedes hacerlo con alguna broma como “Que caros van tus besos”, pero no lo fuerces, no lo obligues, y disfruta cuando te los dé de modo espontaneo. Forzar los contactos afectivos nunca es buena idea, a ninguna edad.
  • Muéstrate disponible. Aunque respetes su espacio, sigue mostrando y verbalizando que estas allí para cuando te necesite, que no te apartas, que sigue contando contigo. Dejar espacio no es lo mismo que desaparecer como referente, los adolescentes os siguen necesitando, y mandar este mensaje es muy importante para un adolescente, lo necesitan para reforzar su seguridad emocional.
  • Escucha con atención. Escuchar a los hijos/hijas es muy importante en todas las edades, pero sobre todo en la adolescencia para saber leer entre líneas. Escuchar es vital para saber cuándo necesita su espacio de verdad, y cuando, aunque parezca que nos echen de su lado, en verdad necesitan nuestro apoyo para afrontar un problema.

Seguramente ahora que tu adolescente es poco cariñoso contigo, es cuando te acuerdas de eso que te decían cuando tus hijos eran muy pequeños y no te dejaban ni un segundo “Disfruta ahora que aún son cariñosos”. Recuerda, cada etapa tiene sus momentos especiales, si sabes apreciarlos, y aunque tus hijos ahora no te besen ni te abracen tanto, te siguen queriendo 🙂

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Sobre nosotros Eli Soler

Blog especializado en Adolescencia y Educación, con recursos educativos para padres y madres de adolescentes y profesorado.

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