Adolescentes que están de mal humor

Adolescentes que están de mal humor

 

Muchas familias se quejan de que sus adolescentes están de mal humor de forma casi permanente, apenas se comunican, solo dan breves y malas contestaciones cuando les preguntan, son a menudo desobedientes y, al parecer, todo les molesta. Y se preguntan:

“¿Por qué de repente se comporta de este modo?”

“¿Por qué su carácter ha cambiado tanto?”

“¿Por qué ha dejado de ser cariñoso?”

Estas son frases que a menudo escucho en los familiares de adolescentes, que se quejan de que convivir con un adolescente no resulta una tarea fácil, y que puede resultar muy frustrante. Además, la situación suele complicarse aún más en vacaciones, donde la convivencia es mayor y hace que salgan a flote problemas que han pasado desapercibidos durante todo el curso.

La adolescencia es una etapa de por si complicada para el propio individuo, que se encuentra en pleno desarrollo y con muchos cambios tanto a nivel físico, social y emocional. Y esta trasformación no solo acaba produciendo cambios en su cuerpo, sino también en su comportamiento y su actitud.

Estos cambios de actitud, esos cambios bruscos de humor, a menudo acaban por confundir y desesperar más a sus padres o madres. Observan como su hijo o hija deja de ser un niño o niña pequeño y se convierte en una persona adolescente. Y como, además, la adolescencia tiene tantos estigmas de ser una “mala etapa” o una “etapa de conflictos”, las dudas e inquietudes educativas asoman y se afronta la etapa con miedo.

Como he comentado en numerosas ocasiones, la comunicación es un proceso que se debe trabajar y construir desde pequeños, y que durante la adolescencia es usual que, si no se ha trabajado, se vuelvan menos comunicativos que antes. Es el momento en que parece que el lazo de la comunicación entre padres e hijos está roto. Pero nunca es tarde para mejorar ese aspecto.

Ante adolescentes que están de mal humor, aunque estas actitudes son en la mayoría de las ocasiones un proceso normal y propio de la edad, que no suponen un problema que nos deba preocupar, sí que es importante estar atento a ciertas señales que nos pueden indicar que no se trata solo de un problema de la adolescencia.

Adolescentes que están de mal humor

Identificar el origen del mal humor adolescente

 

Lo mejor que podemos hacer es intentar identificar el origen del mal humor del adolescente. ¿Cómo? Como siempre digo, con adolescentes mejor dar un disimulado rodeo que para que no se ponga en “modo erizo”. No hay que “atacar” por delante, sino “ir discretamente por detrás”. Podemos acercarnos a hablar con nuestro adolescente, cuando esté de buen humor, pero sin preguntarle directamente por la causa de su mal humor. Podemos ir preguntando poco a poco por el día a día, y seguro que en algún momento aparecerá una pista. Una vez vemos que responde de un modo más o menos comunicativo, podemos preguntarle si hay algo que le preocupa, y decirle que últimamente lo notamos menos animado.

En importante asegurarse que el problema del mal humor no tenga que ver con problemas para relacionarse, como que tenga pocos amigos o que le hagan bullying. En ese caso, sí que habrá que hablar directamente con él o ella, no retrasar la comunicación, y puede que probablemente sea necesario abordar el problema con una persona profesional.

La barrera más importante que os impide ayudar a vuestros adolescentes es mantener ideas equivocadas como que “todo es fruto de la adolescencia” o “ya se le pasará”. La salud emocional no es tontería. Así que, si notas que tu hija o hijo adolescente está distinto, menos cariñoso, más a menudo de mal humor, acércate, háblale, escúchale, y quiérele cuando -aunque no lo muestre- más te necesita.

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