[Un Café Con] Marta: ser madre de adolescentes

Madre de una adolescente

Hoy retomo la sección de Un Café Con, en formato de entrevistas, y en este caso para llevar la experiencia de madres, padres, tías, familiares de nuestros queridos adolescentes.

En esta ocasión os traigo a Marta_Está_Harta (Marta Vidal), una coaching educativa que es madre de una adolescente con una historia un tanto especial.

¿Cuéntanos, cuantos años tienen tu adolescente?  

 

Tiene 17, casi 18 años.

¿A qué edad consideras que entró de lleno en la adolescencia? 

 

En el caso de mi hija creo que pasamos de la infancia a la adolescencia directamente. Con 11 años ya tenía comportamientos que respondían a patrones de Adolescencia: pataletas, desafíos, actitudes negativas hacía nosotros, cambios de humor, muchos cambios de humor… Vamos un infierno ara ella y para los demás.

Vuestra relación es un tanto especial, cuéntanos.

 

Mi hija, porque yo la llamo hija siempre y ella a mí Marta, es la hija de mi marido. Cuando yo conocí al padre de la adolescente ella tenía 5 años y muchas ganas de tener una madre como las demás niñas, que la llevara al cine, de compras, y esas cosas de chicas que decía ella. Así que desde el principio conectamos e hicimos vida de madre e hija, aunque siempre le deje claro que yo no era su madre, porque ella sí tenía una madre a la que no veía, pero que en cualquier momento podía volver y no quería que nuestra relación complicara la suya con su madre biológica. Así que cuando me dijo si le podía llamar mamá le dije que no, que yo era Marta, que no por eso la iba a querer menos y que siempre iba a estar a su lado y en eso estoy.

¿Cómo es la comunicación entre vosotras? 

 

Siempre tuvimos muy buena comunicación. Hasta 3º de ESO, que me dijo que me odiaba y que no se podía hablar conmigo. Ahí empezó mi camino hacia Marta Está Harta. Cuando me dijo que no se podía hablar conmigo me sentí fatal, porque nunca me había pasado tal cosa. Fue entonces cuando empecé a estudiar sobre adolescencia, acudir a charlas, talleres y de ahí a estudiar Coaching y PNL. Poco a poco me di cuenta que una de las dos tenía que empezar a ceder, a tender puentes para retomar la relación y que me tocaba a mí que para eso era la adulta. A día de hoy nuestra comunicación es excelente, me lo cuenta todo, demasiado diría yo.

¿Qué aspectos son los que te preocupan más sobre su educación? 

 

Si te soy sincera y aunque suene carca Los Estudios. Pienso que en los 12 años que llevo con ella le hemos inculcado valores y educación, pero aún me culpo de que haya dejado el instituto, después de dos años en primero de Bachillerato tirados a la basura. Que no adquiera la formación suficiente para tener un futuro es uno de los temas que me preocupa más.

Como madre, ¿qué aspectos sientes más dificultad por gestionar? 

 

A mí lo que más me ha costado entender es que ella no era yo, y que tiene sus propias ideas y proyectos, los cuales yo tenía que respetar, aunque en fondo de mi ser estuviera convencida de que se equivocaba.

Como madre, ¿a qué tipo de información sueles recurrir o qué tipo de ayuda te gustaría encontrar? 

 

Tiro de blogs, libros, foros y voy a muchas charlas sobre adolescencia. Y lo que más echo en falta es un enfoque más realista y dirigido a ayudar a la familia. Porque todos los profesionales del tema inician su discurso con la frase “ME  ENCANTAN LOS ADOLESCENTES, SON MARAVILLOSOS”. Y sí, claro que lo son, pero en casa y en el día a día con sus padres no lo son tanto, tienen sus cosillas. Y los padres necesitamos vernos más apoyados. De esta idea nació mi último taller: “Madres Empoderadas, aprende a decir que no a tu hijo”. Que las madres y padres sepan que tienen razón y que pueden decir no.

¿Te acuerdas de tu adolescencia? ¿Cómo fue? 

 

Mi adolescencia fue terrible, la recuerdo perfectamente, porque aún a día de hoy en mi casa se siguen contando batallitas de Marta. Es más, mi madre cuando le hablo de la adolescente siempre apuntilla: “pues tú, mucho peor”. Soy la mayor de mi generación, hermana mayor, prima mayor, nieta mayor, sobrina mayor y eso marca. Además, era muy vaga y atrevida, recuerdo que mi padre cada vez que montaba un lío me decía “que atrevida es la ignorancia”.  A mis padres les costó mucho conseguir que no me quedará atrás.

¿Crees que la adolescencia es una etapa poco valorada? 

 

A ver como buena gallega, sí, pero no. La adolescencia creo está sobrevalorada en el sentido de que todo se achaca a la adolescencia, es la coartada perfecta  y  yo no creo que sea así. Creo que la adolescencia es una etapa más en la evolución del ser humano, igual que hay bebés más movidos que otros hay adolescentes más problemáticos que otros. Deberíamos de empezar a tratar a los adolescentes de una forma más natural, si hay que reñir se riñe, si hay que prohibir se prohíbe, pero si hay que abrir la mano que se abra. Nuestros hijos tienen que aprender a andar solos por la vida, y muchos padres se escudan en la adolescencia para seguir sobreprotegiéndolos.

 

Muchas gracias Marta por contamos tu visión como madre de una chica adolescente. Si queréis conocer más sobre su experiencia y los proyectos en los que está inmersa podéis seguirla en:

Instagram: @marta_esta_harta

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Sobre nosotros Eli Soler

Blog especializado en Adolescencia y Educación, con recursos educativos para padres y madres de adolescentes y profesorado.

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